Manjares Sureños.

 

Se conoce internacionalmente que el Cacao tiene muchos beneficios en la salud física y en la salud mental, además de ese delicioso sabor que cautiva el paladar.

María Aurora Barrantes es una emprendedora en la plantación del Cacao. Oriunda de Heredia y con 12 años de residir en Puerto Jiménez, esta señora ha mostrado ser de armas tomar.

Además de ser ama de casa, dedica parcialmente su tiempo al cultivo de cacao para producir derivados del mismo como chocolates amargos, ademas de extraer aceite de coco.

Su interés y su facilidad por aprender día con día la llevaron hace tres años a empezar en el mundo del cacao. Tras contraer matrimonio, un día observo que en la finca de su esposo había cacao criollo, e inmediatamente se puso manos a la obra. Inicialmente se informó de manera autodidacta acerca de cómo sacar cacao para bebida, posteriormente afloro la idea de sembrarlo. Días más adelante se puso en contacto con el Ministerio de Agricultura y Ganadería, ellos la contactaron con un ingeniero y empezaron juntos un proceso de capacitación a través de reuniones y finalmente, él le consiguió 230 plantas que trajo de Sixaola y de Siquirres para que ella las sembrara..

Aunque ha sido un proceso de poquito a poco debido a que todo ha salido de sus ahorros personales, actualmente tiene 6 variedades de Cacao.

En su primera siembra hace 2 años, un verano extremo provoco que se murieran varios árboles y tuvo que sembrarlos nuevamente, sin embargo esto no fue obstáculo para esta luchadora.

También han sembrado y mamon chino con la intención de darle sombra al cacao, sin embargo en ambos casos, mucha sobra puede provocar algunas enfermedades a la planta del cacao, así que después de algún tiempo se corta nuevamente para permitir que el sol bañe con sus rayos el cacao.

A ella le gusta el campo y trabajar en sus proyectos.

Nos cuenta que el proceso del cacao es madurarlo, posteriormente recogerlo, abrirlo y colocarlo en un cajón por 6 días para fermentarlo; a los 6 días se saca y se ponen al sol y una vez que este seca completamente, lo tuestan.

En su lugar de trabajo se encuentra también sembrada la moringa, sin embargo no la procesan de momento.

Adicionalmente, doña María Aurora nos comenta cómo se filtra el aceite de coco, proceso que se efectúa en calor y deja un residuo sumamente claro y de buena calidad. Una vez finalizado el proceso, lo etiqueta y lo vende.

Con respecto al cacao, ella lo empaca en papel encerado y unas bolsas de estilo artesanal que le dan un toque único y especial para colocarlo para la venta.

Dentro de su variada oferta de productos, hay chocolate vegano, chocolate amargo, chocolate de leche y chocolate de coco, así como también se venden semillas caramelizadas en paquetes de 100 gramos.

Una o dos veces por semana hace chocolate, no obstante, esto depende del volumen de pedidos. El producto lo colocan para la venta en Puerto Jiménez, también lo venden constantemente a la Asociación de Desarrollo Integral con permiso de uso de Parque Nacional Corcovado (ADI) quien es partidaria completamente de impulsar y apoyar a los productores locales (PROLOS) a través de la compra de sus productos y diversos encadenamientos.

Les invitamos a deleitarse con el talento y la buena cuchara de doña María Aura, que sin duda alguna endulza el paladar

.

Ecocleteada